domingo, 23 de marzo de 2008

24 DE MARZO: SALIDA EXTRAORDINARIA A ARANDA DEL DUERO

Queridos soci@s y amig@s de los caminos, como esta programado para el domingo libre del 20 de Abril, gracias a la colaboración de nuestro socio y amigo Daniel Martín Figueroa, tenemos programada una extraordinaria salida a Aranda del Duero.
Se trata de una salida gastronómica-cultural-paseante-enológica, con degustaciones y visitas guiadas, de un costo por persona de 50 euros para socios y 55 euros para no socios, incluyendo autobús, comida, degustación y visitas guiadas.

Os adjunto fichero del programa detallado que nos ha preparado Daniel.
Los que estéis interesados en ir, os rogamos que me lo comuniquéis hasta completar las 55 plazas disponibles, estableciendo la lista de espera si fuese necesario. Agradeciéndoos me lo digáis cuanto antes para hacer las reservas necesarias, pudiendo anular la plaza diciéndolo antes de la salida.

El pago lo podéis hacer mediante pago o ingreso en la cuenta nº 2100-1574-58-0200206190 a nombre de Asociación Amigos de los Caminos, abierta en la entidad La Caixa, Dr. Calero, 26, Majadahonda, Oficina 1574. indicando nombre del socio o en metálico a Pilar Martín-Vargas en cualquier salida anterior.

Como veréis hemos adelantado la salida a las 8 de la mañana debido a la distancia y dos horas de Viaje.

Esperando una asistencia masiva.

Recibir un saludo muy cordial.

Jaime
PROGRAMA DE VIAJE
8:00h Salida de Majadahonda.

Saldremos hacia Aranda de Duero, allí tomaremos la carretera de Soria hasta el KM17 hasta el pueblo de La Vid.

10h 30 min. Visita al Monasterio de Santa María de la Vid. (la visita será guiada)

El primitivo monasterio, edificado según los cánones del románico, se vio favorecido desde su fundación por la protección de los monarcas castellanos Alfonso VII, Alfonso VIII y sus inmediatos sucesores. En 1288 Sancho IV concedió a la comunidad premonstratense los medio necesarios para renovar y ampliar el monasterio, adecuando las primeras construcciones a las necesidades de la abadía, de la que dependían entonces otras quince y que poseía ya un patrimonio territorial importante. Los siglos medievales vieron alternar el románico con el gótico; los abades extendieron su poder más allá de los muros del monasterio, convirtiéndose en auténticos señores feudales, rectores en lo espiritual y en lo temporal de los canónigos y de sus vasallos.

Al llegar el siglo XVI se inició otro capítulo de la historia del monasterio. Don Íñigo López de Mendoza, miembro de la familia condal de Miranda, consiguió en 1516 que el papa le concediese el nombramiento de abad comendatario. El deseo de convertir la abadía en el panteón de su familia, le llevó a proyectar y ejecutar profundos cambios en el edificio monástico. Se levantó entonces un nuevo claustro, sustituto del anterior románico, y se construyó la actual iglesia.

Durante los siglos XVII y XVIII el monasterio se completó hasta adquirir las proporciones que hoy conserva. En esos doscientos años se construyeron nuevos claustros, tres cuerpos de la Iglesia, el coro, el refectorio y, finalmente, en 1798, la impresionante biblioteca.Treinta y siete años depués las leyes desamortizadoras de 1835 ponían punto final a la presencia premonstratense. Terminaban bruscamente setecientos años de fecunda historia.

Al llegar el siglo XVI se inició otro capítulo de la historia del monasterio. Don Íñigo López de Mendoza, miembro de la familia condal de Miranda, consiguió en 1516 que el papa le concediese el nombramiento de abad comendatario. El deseo de convertir la abadía en el panteón de su familia, le llevó a proyectar y ejecutar profundos cambios en el edificio monástico. Se levantó entonces un nuevo claustro, sustituto del anterior románico, y se construyó la actual iglesia.

Durante los siglos XVII y XVIII el monasterio se completó hasta adquirir las proporciones que hoy conserva. En esos doscientos años se construyeron nuevos claustros, tres cuerpos de la Iglesia, el coro, el refectorio y, finalmente, en 1798, la impresionante biblioteca.Treinta y siete años depués las leyes desamortizadoras de 1835 ponían punto final a la presencia premonstratense. Terminaban bruscamente setecientos años de fecunda historia.

Actualmente está administrado por los Agustinos. De la Provincia de Filipinas nació, en 1926, la Provincia Agustiniana de España, a la que se adjudicó, junto a otras casas, el monasterio de la Vid como centro de formación y estudio de la nueva Provincia. En la actualidad la antigua abadía, que continúa desarrollado una intensa labor cultural desde la Biblioteca, el Archivo y el Museo, se ha convertido en la sede del Noviciado Interprovincial de los Agustinos españoles y ha abierto sus puertas como centro de espiritualidad, no sólo al servicio de los religiosos, sino de todos aquellos que desean encontrarse con el Señor y con María, reina de la Vid, en el silencio, la paz y la convivencia con la Comunidad Agustiniana.
Precio de la visita: 2 euros/persona

11h 30min Salida hacia Sotillo de la Ribera

12h Visita a la Bodega de Ismael Arroyo S.L.

La bodega de Ismael Arroyo es más conocida por el nombre de sus vinos Valsotillo. Esta es una de las bodegas tradicionales de la D.O. Ribera del Duero, y una de las más impresionantes de la zona por sus calados subterráneos del siglo XVI utilizados actualmente para el envejecimiento del vino. Aunque la bodega fue fundada en 1979 la tradición vinícola se ha transmitido a través de generaciones en la familia Arroyo desde hace 400 años y hoy sigue siendo una bodega familiar.
La crianza de los vinos se realiza en los calados del siglo XVI, formados por 1200 m2 de galería subterránea excavada en roca y horadada en piedra, que en su parte más profunda está a 32 m. bajo tierra. Una temperatura constante entre 11 y 12 grados, junto con la ausencia de vibraciones, ruidos y luz, permite una crianza lenta y artesana en barrica de roble. La bodega cuenta con 1200 barricas de roble americano para el envejecimiento de sus vinos.
Disfrutaremos de una degustación de los vinos de la bodega acompañados de queso. Podrán comprar vino los que quieran.
Precio de la visita: 3euros/persona

14H Salida hacia Aranda de Duero.

Comida en el Restaurante del Hotel Aranda

Menú:
Entrada: Platos típicos de la región
Segundo: Asado (cordero lechal asado en horno de leña)
Postre, bebidas, café
Precio30 euros/persona.

16h 30min. Visita a las Iglesias de Santa María y a la de San Juan de ARANDA DE DUERO

En el centro de la extensa vega que riega el río Duero, se encuentra la capital de la no menos extensa comarca de la ribereña: Aranda de Duero.
Repoblada en el siglo IX, el nombre de esta ciudad castellana aparece por primera vez en el Concilio de Husillos celebrado en el año 1088. Sin embargo tuvo ya poblaciones antiquísimas de cuyas lenguas toma su nombre, Aranda que significa precisamente “vega amplia” y del río el sobrenombre de Duero. Lugar de realengo, ya en el siglo XIII la villa había obtenido de Sancho IV y Pedro I el privilegio de su condición de realenga, condición a la que nunca quisieron renunciar los arandinos. De ello dieron pruebas cuando, durante la minoría de edad de Fernando IV, Diego López de Haro quiso hacerse con la villa. La torre de la iglesia de Santa María, levantada en el siglo XII como elemento defensivo de la población, es testigo de aquellas intrigas cortesanas.
Corte en el reinado de Enrique IV, en ella el arzobispo Alfonso Carrillo convocó un Concilio el año 1473, celebrado en la iglesia de San Juan. Leal la villa a la causa de la princesa Isabel pare la sucesión a la corona, es en esta época cuando, a finales del siglo XV, comienzos del XVI, se realizan, entre otras obras, la portada de la iglesia de Santa María, en la que lucen los escudos reales.
La iglesia de Santa María, de estilo gótico, construida en el siglo XV, conserva en su interior, entre otras obras de arte, un retablo del siglo XVII y un bellísimo púlpito renacentista, tallado por Miguel Espinosa y Juan de Cambray.
También gótica, aunque anterior a la de Santa María, es la iglesia de San Juan. Adorna su fachada una portada de arcos apuntados sostenidos por delicados capiteles, y una imagen posterior de San Juan Bautista. En la capilla de las Calderonas puede admirarse un retablo plateresco, con pinturas de un autor desconocido de principios del siglo XVI.

18h Salida hacia Madrid